Sobre mí

Hola, soy Iris,

Recuerdo mis comienzos en la escalada marcados por una gran intensidad.

Siempre fui un niño muy activo, criado en la montaña hasta los 7 años y deportista nato. Mi infancia y adolescencia fue una época de exploración, de búsqueda, deportivamente explotaba todo lo que probaba o conocía. La escalada, fue una dosis extra de motivación, de aventura y por supuesto, el deporte perfecto para exprimir mi límite físico y mental al 200%.

Cuando escalé por primera vez supe que había encontrado lo que llevaba buscando toda mi vida. Además, era un deporte que se me daba bien, habitualmente resolvía con cierta facilidad los problemas que la roca me marcaba, y encadenaba rápidamente la mayoría de vías que probaba.

Mi evolución fue muy rápida y eso, como podéis imaginar, multiplicó mi entrega y pasión por la escalada. Mi chica, a la que conocí por aquellos inicios, compartía conmigo esa pasión, las mismas ganas. Todo parecía encajar a la perfección.

No tardó en llegar mi primera lesión, y mi obsesión por escalar viajó paralela a mi miedo a lesionarme.

Las lesiones comenzaron a limitar mi ritmo, llegaron para quedarse. La más significativa fue una “epitrocleitis” en el codo, un dolor constante y creciente del que no conseguía librarme, ni siquiera tras largas temporadas de reposo. Pasé por muchos fisios, masajistas, osteópatas… hasta probé con curanderos y un supuesto experto en medicina china y acupuntura. Estaba desesperado.

Y tras varios años de desaciertos, un golpe de suerte. Encontré a una fisioterapeuta especializada en dolores complejos, crónicos. Fue magia, ella me ayudó a cambiar mis creencias, a manejar el dolor y perder el miedo, a recuperarme de mi lesión. Me habló del libro que se convertiría en uno de mis referentes “Explicando el dolor” de David Butler, Lorimer Moseley.

Por aquel entonces, cursaba estudios en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Aplicaba todo lo que aprendía a la escalada; el entrenamiento, se forjó como otra de mis pasiones.

Con mi experiencia y mi formación académica, pude ayudar a otros escaladores. Sin ir más lejos mi chica, Teresa Troya, fue varias veces Campeona de España de Boulder, además de otros tantos podios a nivel nacional; yo mismo, conseguí alcanzar el noveno grado y subir también a unos cuantos podios nacionales.

Actualmente sigo estudiando y aprendiendo, recientemente pude especializarme en readaptación y conectar aquellas ideas de “Explicando el dolor” con herramientas prácticas y actuales.

No creo en la dicotomía rendimiento o salud, al menos a largo plazo. El rendimiento debe asentarse en una buena salud. Creo que un buen entrenamiento debe contemplar la complejidad y contexto de la persona, así como reducir el riesgo de lesión.

Entrenar bien es prevenir y prevenir es entrenar bien.

Aquí compartiré mis conocimientos y experiencias sobre entrenamiento, prevención y readaptación de lesiones.

Gracias por leer.